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Tu Pediatra Responde: Rabietas infantiles y bebés prematuros

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Rabietas infantiles y bebés prematuros

Hola, tengo una niña de casi 2 años que siempre ha sido bastante tranquila y buena, pero últimamente cada vez que quiere algo y no lo consigue se pone a gritar y a llorar e incluso quiere darnos patadas. ¿Es normal este cambio? ¿Qué hacemos? (Leti).

Lo que cuentas parecen rabietas, las cuales son como una válvula de escape frente a las frustraciones y los enfados en forma de gritos, llanto, patadas y puñetazos contra todo lo que se les ponga por delante. Forman parte de su proceso de maduración y adaptación frente a las dificultades y su máximo apogeo tiene lugar entre los dos y tres años. La mejor manera de afrontarlo es manteniendo la calma e ignorando ese comportamiento. Puedes salir de la habitación y dejar a tu hija sola unos instantes para que descargue su energía, o bien, quedarte en la misma habitación ignorando lo que está haciendo. Al dejar a tu hija sin el público para el que representa “el numerito”, ella verá que de esa forma no se la presta mayor atención y no va a conseguir su objetivo, por lo que va a extinguir su conducta antes. Si la situación tiene lugar fuera de casa seguramente sea más complicado ya que “el numerito” te involucra directamente y seguramente estés más nervioso. Mantén siempre la calma y llévate a tu hija a un rincón menos transitado para intentar poner fin a la situación, deja que se desahogue e intenta hablar con ella siempre después de que ceda esa conducta. Si quieres saber más puedes leerte “Rabietas: ¿Qué hacer cuando estalla la tormenta?”.

Hola, lo primero felicitaros por esta iniciativa que me parece genial y ya la he recomendado. Mi problema es el siguiente: Mi hijo tiene 8 años mide 1,35 y pesa 40 kilos. Con la comida tengo el problema que todo le gusta y todo lo quiere probar y le tengo que quitar. Ya hace varios años que solo le compro productos 0% de grasa y alimentos ligth, pero aún así no le gusta el ejercicio. He probado ya con extraescolares de multideporte, futbol y tenis y nada le gusta. Este año voy a probar con artes marciales a ver que tal. No sé si podéis aconsejarme algo. Otro problema es que todas las noches la oreja derecha se le pone colorada y dice que le duele la oreja, no el oido, y sólo se le pasa aplicando algo frío. y dice que le duelen los talones. Me imagino que será del crecimiento o del peso, no lo sé. Gracias. (Imayo0).

Lo primero es agradecerte tu confianza y  tu consulta, gracias a ellas es posible esta sección. En cuanto a lo que nos preguntas acerca del problema con el peso y alimentación de tu hijo te recomiendo, si no lo has hecho, que hables con tu pediatra. Según los datos de peso y talla de tu hijo podemos hablar de un problema de obesidad. La obesidad se define como un exceso de grasa corporal debido generalmente a una alimentación con un valor calórico superior a las necesidades de cada persona. La mayoría de los casos de obesidad en la infancia son por esta causa, hablamos de obesidad simple, nutricional o exógena, y está influenciada por factores ambientales (dietas hipercalóricas, actividades sedentarias, hábitos familiares etc.) y genéticos (genes que regulan el apetito y la saciedad). Existen algunos casos de obesidad debidos a causas orgánicas o enfermedades, por eso te recomiendo que acudas a tu pediatra para aportarle todos los datos necesarios y que valore si es preciso realizar alguna prueba. A continuación te indico una serie de recomendaciones:
  • Lo primero de todo es involucrar a tu hijo en el problema. Nos cuentas que le gusta comer de todo y que eres tú la que le pone los límites. Debes hablar con tu hijo y explicarle que la obesidad es un problema que va a repercutir en su salud y que tiene entre otros efectos secundarios: tensión alta, diabetes mellitus, problemas coronarios, menor expectativa de vida, menor tolerancia al ejercicio, problemas traumatológicos, etc. No se trata de asustarle, sino de que conozca las consecuencias que puede tener a corto y largo plazo, para así motivarle a seguir las recomendaciones dietéticas.
  • El objetivo va a ser mantener el peso sin que esto repercuta sobre su crecimiento, para lo cual habrá que modificar su conducta alimentaria. Se deberán programar controles de peso, en los cuales lo fundamental será que mantenga el peso y siga creciendo; si pierde peso estará bien, pero no debe obsesionarse en perder, lo importante es no ganar más.
  • El niño y toda la familia deben tomar conciencia de su patrón de alimentación y corregir todos los hábitos alimentarios inadecuados (comida basura, picar entre comidas…). Es muy importante que adquiera unos hábitos de alimentación sana y adecuada, que deberá mantener el resto de su vida. No se trata de hacer una dieta, o tomar alimentos light, o seguir unas pautas un tiempo y luego volver a “ponerse las botas”. Por esta razón, se debe involucrar toda la familia y adquirir unos correctos hábitos alimentarios.
  • Establecer un plan de comidas equilibrado en el que se incluyan alimentos de los cinco grupos de la pirámide nutricional. No olvidar las frutas y verduras que son una fuente importante de vitaminas y nutrientes con bajo valor calórico. Los niños también tienen preferencias y gustos, si existe algún alimento que no le gusta, siempre puedes cambiarlo por otro del mismo grupo alimentario.
  • A esta edad es difícil que sigan dietas estrictas, es mejor empezar por unas normas generales: No debe tomar alimentos entre comidas (no picotear); no comer mientras ve la televisión, masticar despacio los alimentos; comer moderadamente (no es preciso levantarse de la mesa con sensación de plenitud); mejor alimentos a la plancha o cocidos que fritos; no añadir azúcar, miel etc. a los alimentos; comprar alimentos desnatados; quitar la grasa visible de las carnes.
  • Y algo fundamental es el ejercicio. Sería muy recomendable que encontrara algún deporte que le guste para practicar, mejor en equipo y con entrenador. Sin olvidar el aumento de las actividades diarias: ir andando a los sitios, subir y bajar escaleras. Limitar el tiempo en actividades sedentarias como ver la televisión, estar en el ordenador, jugar con la consola.
En cuanto a las otras cuestiones igualmente te indico que acudas  al pediatra  para que pueda explorarle y conocer más datos. El dolor en los talones puede estar relacionado tanto con el exceso de peso como con alteraciones en la posición de los pies o incluso con la existencia de alguna prominencia ósea en la zona. Y lo que cuentas de que por la noche se le pone la oreja roja y que incluso le duele, puede estar relacionado con que esté muy cansado o muy nervioso o al contrario al quedarse relajado tras todo el día; también existe un tipo de dolor de cabeza inusual que se caracteriza por dolor y enrojecimiento del pabellón auricular.

Tengo un bebé de 4 meses que es bastante llorón y últimamente le hemos notado un bulto en el ombligo. Su médico nos dijo que era una hernia umbilical pero que no nos preocupáramos. Yo creo que cada vez es más grande, sobre todo cuando llora. Nos han dicho que se ha herniado por dejarlo llorar. ¿Puede ser cierto? ¿Qué hacemos? (Luisan).

Efectivamente, por lo que nos dices tu médico tiene razón, se trata de una hernia umbilical y aunque te parezca que antes no lo tenía, es un defecto que está presente desde el nacimiento y consiste en la persistencia de un orificio o espacio en la pared abdominal, por el cual puede salir una parte del intestino y da lugar a la aparición del bulto que ves en la zona del ombligo. Las hernias umbilicales son muy frecuentes, hasta uno de cada seis recién nacidos las presentan. Su aparición no está relacionada con como se ha cortado el cordón, si éste era muy grueso o si ha tardado mucho en caerse y, por supuesto, tampoco tiene nada que ver su aparición con el hecho de que tu bebé llore mucho. El bulto en el ombligo aparece, sobre todo, cuando aumenta la presión abdominal y esto ocurre cuando el bebé llora, tose o defeca. Si el bebé está tranquilo resulta fácil reintroducir la hernia en el abdomen, aunque se suele volver a salir con facilidad. La mayoría de estas hernias no producen complicaciones ni dolor y más del 96% se cierran espontáneamente antes de los cinco años. No se deben usar esparadrapos, fajas ni otros mecanismos externos para comprimir la hernia, ya que no son efectivos y pueden producir problemas en la piel.

Hola, quería consultaros acerca de los prematuros. Mi hermana está ingresada en reposo absoluto y con un tratamiento para que no se ponga de parto ya que empezó con contracciones y está de 6 meses. ¿Qué pasará si el niño nace ya? ¿Cuánto tiempo necesitará estar ingresado? ¿Y qué complicaciones puede tener? (Lorea S.)

Hola Lorea, gracias por tu consulta. Lo primero intentar tranquilizarte, ya que, gracias al reposo absoluto y los fármacos para detener las contracciones se evitan un alto porcentaje de los partos prematuros o, al menos, se consiguen demorar para favorecer la maduración del bebé. Cuando se espera a un bebé prematuro, es recomendable que nazca en un hospital con unidad de Cuidados Intensivos Neonatales. Se consideran recién nacidos prematuros todos aquellos que nacen antes de las 37 semanas de edad gestacional, pero claro no es lo mismo un recién nacido de 36 semanas y 2,5 kg (que podrá estar con su madre y recibir el alta a la vez que un recién nacido a término), que uno de 26 semanas y 600 gr de peso (que necesitará estar ingresado en una unidad de cuidados intensivos y posteriormente precisará un gran seguimiento). El tiempo que el prematuro precise estar hospitalizado va a depender de la edad gestacional a la que nazca y las complicaciones que presente. Todos los problemas que presentan estos bebés vienen derivados de la inmadurez de sus órganos y además, el parto supone una agresión mayor para ellos que para un bebé a término. Entre los problemas más graves y frecuentes están los problemas respiratorios (su pronóstico ha mejorado mucho gracias a la administración de corticoides a la madre antes del parto que favorece la maduración pulmonar y tras el nacimiento el uso del surfactante); los problemas neurológicos se deben a la inmadurez del sistema nervioso central que  hace que sean más propensos a presentar sangrados o hemorragias intracraneales que, pueden ser mínimas y sin complicaciones o ser más abundantes y producir parálisis cerebrales, problemas de aprendizaje etc.; otros son los problemas sensoriales auditivos y oftalmológicos ;los problemas digestivos también debidos a la inmadurez del sistema van desde las dificultades para la succión y deglución que se evitan alimentando al recién nacido a través de una sonda, hasta la necesidad de alimentación intravenosa/alimentación parenteral para evitar enfermedades graves del intestino cuando el recién nacido es muy prematuro y no tolera la alimentación vía oral.                 De todas formas, cada recién nacido prematuro es diferente, no todos presentan los mismos riesgos y complicaciones, y en ocasiones partiendo del mismo problema las repercusiones y las respuestas son diferentes en cada niño.
Temporalmente nuestra sección “Tu Pediatra Responde” no va a seguir funcionando, pero podéis seguir mandando vuestras consultas pinchando en la imagen que tenéis a continuación.

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