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¿Existe la depresión post-adopción?

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Qué es la depresión post-adopción

La Depresión Postparto se reconoce desde hace tiempo como algo normal y que puede darse en un embarazo normal. Se habla abiertamente de la misma, y es comprendida tanto por parte de los médicos como por la gente en general. La causa la ven clara y la atribuyen a los cambios hormonales, y familiares.

La actitud general ante la depresión postparto es buena, se entiende, comprende, y lo más importante se habla de ello. Pero qué sucede con  el Síndrome de Depresión Post Adopción (DPA), término acuñado por June Bond.

De este no se habla. Y las familias lo sufren en silencio.

 

depresion adopcion

Foto adopción. Vía Shutterstock

Características de la depresión post-adopción

En adopción, los niños no suelen ser recién nacidos y por lo tanto tienen a sus espaldas un historial de institucionalización o de abandono. A menudo, han de adaptarse no sólo a su familia, sino a otro idioma y otra cultura…etc. Lo que da una dosis extra a la posibilidad de que su madre sufra de DPA.

Los pocos estudios que se han realizado al respecto demuestran que el porcentaje de padres que lo sufren es muy alto. ¿A qué se debe?

La mayoría de los padres adoptivos pasan años intentando tener un niño al que cuidar. Sus prolongadas y no siempre cumplidas esperanzas, sueños y deseos puede provocar expectativas poco realistas sobre lo que será de verdad ser padre, y no están preparados para el dolor que sienten cuando enfrentan su hijo soñado al hijo real. Los nuevos padres pueden sentirse culpables por sus emociones ambivalentes, sentirse resentidos o enfadados con este niño.

Creer en la vinculación instantánea o en el amor a primera vista es poco realista. La pasión y euforia iniciales dan pronto paso, al lento y a menudo difícil proceso de ajustarse a la presencia diaria de otro ser humano. Suele llevar de dos a seis meses sentir que surge un verdadero sentimiento de vinculación.

Sin estar preparadas, ni recibir apoyo, las madres adoptivas novatas intentan dejar de pensar en el tema, sin pedir ayuda. Muchas temen que si expresan sus problemas ante  un trabajador social o psicólogo (justo esos mismos a los que han tenido que convencer de que serán unos padres excelentes), dudarán de su capacidad como padres.

Por tanto, una situación complicada se hace aún más difícil debido a la falta de comprensión y de apoyo.

Y en muchos casos además cuentan con la incomprensión de la familia, que no entienden porqué la madre no se siente totalmente feliz ahora que por fin tiene lo que tanto tiempo ha deseado. Después de años de espera por problemas de infertilidad.

Es normal, están pasando el duelo de post-adopción desconocido por muchas personas.

Hay que tener en cuenta que las familias adoptan niños que han sufrido los efectos de la institucionalización, hospitalización, abandono y desatención de todo tipo. A menudo adoptan niños con necesidades académicas, emocionales, neurológicas y médicas ocultas. Si a todo esto sumamos el estrés del viaje, dificultades de comunicación con los hijos más mayores, la llegada y encuentro en el país de adopción, la falta de sueño y el shock cultural, es fácil comprender que este potencial de frustración, indefensión y preocupaciones es muy alto. En resumen, el caldo de cultivo idóneo para el inicio de una depresión.

 

Pautas de ayuda ante la depresión post-adopción

Pautas generales que nos ayudan tanto para el primer periodo tras el parto como tras la adopción.

–       Lo primero y más importante saber que es la depresión post-adopción, saber que nos puede pasar y que es normal.

–        Al volver a casa de tu viaje, asegúrate que tienes el tiempo necesario para  “hacer nido”.

–       No te sientas culpable por mantener las visitas a raya durante las
primeras semanas. La excepción ha de ser alguien cercano que puede
prestarte la ayuda necesaria en los temas domésticos como para dejarte
el tiempo necesario para dedicarte a tu hijo y comenzar el proceso de
vinculación.

–       Intenta alargar la baja maternal todo lo que puedas.

–       Duerme el máximo número de horas y haz ejercicio.

–       Si no tienes pareja o ésta no puede ayudarte, busca a alguien que te ayude y te permita descansar, hacer recados o simplemente cuidarte.

–       Tus nuevas competencias como padre/madre a menudo hacen que te vuelvas algo más incompetente en otras áreas de tu vida…No te sientas culpable si la casa no está impecable o las comidas son más bien básicas.

–       Prepárate a poner casi todos los aspectos de tu vida en “pause” hasta que todo se asiente un poco.

Recuerda prepararse para la DPA es la clave para superarla y acortar su duración. Y el compartir esos “sentimientos contradictorios” que podamos tener con otras familias que han pasado por el mismo proceso.

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